Romanos 9:18 · RV1909
De manera que del que quiere tiene misericordia; y al que quiere, endurece.
2 Corintios 4:4 · RV1909
En los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
Romanos 11:25 · RV1909
Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis acerca de vosotros mismos arrogantes: que el endurecimiento en parte ha acontecido en Israel, hasta que haya entrado la plenitud de los Gentiles;
Romanos 11:5 · RV1909
Así también, aun en este tiempo han quedado reliquias por la elección de gracia.
Romanos 9:31–32 · RV1909
Mas Israel que seguía la ley de justicia, no ha llegado á la ley de justicia.
2 Tesalonicenses 2:10–14 · RV1909
Y con todo engaño de iniquidad en los que perecen; por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.
Romanos 9:23 · RV1909
Y para hacer notorias las riquezas de su gloria, mostrólas para con los vasos de misericordia que él ha preparado para gloria;
2 Corintios 3:14 · RV1909
Empero los sentidos de ellos se embotaron; porque hasta el día de hoy les queda el mismo velo no descubierto en la lección del antiguo testamento, el cual por Cristo es quitado.
Efesios 1:4 · RV1909
Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor;
Romanos 8:28–30 · RV1909
Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados.
Romanos 3:9 · RV1909
¿Qué pues? ¿Somos mejores que ellos? En ninguna manera: porque ya hemos acusado á Judíos y á Gentiles, que todos están debajo de pecado.
Proverbios 1:28 · RV1909
Entonces me llamarán, y no responderé; buscarme han de mañana, y no me hallarán:
Juan 12:40 · RV1909
Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; porque no vean con los ojos, y entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane.
Isaías 44:18 · RV1909
No supieron ni entendieron: porque encostrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.