Proverbios 15:32 · RV1909
El que tiene en poco la disciplina, menosprecia su alma: mas el que escucha la corrección, tiene entendimiento.
Proverbios 1:31 · RV1909
Comerán pues del fruto de su camino, y se hartarán de sus consejos.
Juan 15:23–24 · RV1909
El que me aborrece, también á mi Padre aborrece.
1 Corintios 16:22 · RV1909
El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. Maranatha.
Proverbios 12:1 · RV1909
EL que ama la corrección ama la sabiduría: mas el que aborrece la reprensión, es ignorante.
Proverbios 20:2 · RV1909
Como bramido de cachorro de león es el terror del rey: el que lo hace enfurecerse, peca contra su alma.
Hebreos 10:29 · RV1909
¿Cuánto pensáis que será más digno de mayor castigo, el que hollare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del testamento, en la cual fué santificado, é hiciere afrenta al Espíritu de gracia?
Juan 3:19–20 · RV1909
Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.
Proverbios 5:11–12 · RV1909
Y gimas en tus postrimerías, cuando se consumiere tu carne y tu cuerpo,
Proverbios 5:22–23 · RV1909
Prenderán al impío sus propias iniquidades, y detenido será con las cuerdas de su pecado.
Hebreos 2:3 · RV1909
¿Cómo escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salud tan grande? La cual, habiendo comenzado á ser publicada por el Señor, ha sido confirmada hasta nosotros por los que oyeron;
Ezequiel 18:31 · RV1909
Echad de vosotros todas vuestras iniquidades con que habéis prevaricado, y haceos corazón nuevo y espíritu nuevo. ¿Y por qué moriréis, casa de Israel?
Ezequiel 33:11 · RV1909
Diles: Vivo yo, dice el Señor Jehová, que no quiero la muerte del impío, sino que se torne el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos: ¿y por qué moriréis, oh casa de Israel?
Hechos 13:46 · RV1909
Entonces Pablo y Bernabé, usando de libertad, dijeron: A vosotros á la verdad era menester que se os hablase la palabra de Dios; mas pues que la desecháis, y os juzgáis indignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos á…