Proverbios 6:17 · RV1909
Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente,
Isaías 2:11 · RV1909
La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y Jehová solo será ensalzado en aquel día.
Salmo 101:5 · RV1909
Al que solapadamente infama á su prójimo, yo le cortaré; no sufriré al de ojos altaneros, y de corazón vanidoso.
Salmo 131:1 · RV1909
Cántico gradual: de David. JEHOVÁ, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; ni anduve en grandezas, ni en cosas para mí demasiado sublimes.
Proverbios 21:4 · RV1909
Altivez de ojos, y orgullo de corazón, y el brillo de los impíos, son pecado.
Ezequiel 28:2–5 · RV1909
Hijo del hombre, di al príncipe de Tiro: Así ha dicho el Señor Jehová: Por cuanto se enalteció tu corazón, y dijiste: Yo soy un dios; en la silla de Dios estoy sentado en medio de los mares (siendo tú hombre y no Dios);…
Isaías 3:16 · RV1909
Asimismo dice Jehová: Por cuanto las hijas de Sión se ensoberbecen, y andan cuellierguidas y los ojos descompuestos; cuando andan van danzando, y haciendo son con los pies:
Ezequiel 28:9 · RV1909
¿Hablarás delante de tu matador, diciendo: Yo soy Dios? Tú, hombre eres, y no Dios, en la mano de tu matador.
Daniel 11:36–37 · RV1909
Y el rey hará á su voluntad; y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios: y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y será prosperado, hasta que sea consumada la ira: porque hecha está determinación.
Habacuc 2:4 · RV1909
He aquí se enorgullece aquel cuya alma no es derecha en él: mas el justo en su fe vivirá.
2 Tesalonicenses 2:3–4 · RV1909
No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,
Daniel 11:37 · RV1909
Y del Dios de sus padres no se cuidará, ni del amor de las mujeres: ni se cuidará de dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá.
2 Tesalonicenses 2:4 · RV1909
Oponiéndose, y levantándose contra todo lo que se llama Dios, ó que se adora; tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose parecer Dios.