Salmo 25:14 · RV1909
El secreto de Jehová es para los que le temen; y á ellos hará conocer su alianza.
Proverbios 11:20 · RV1909
Abominación son á Jehová los perversos de corazón: mas los perfectos de camino le son agradables.
Juan 15:15 · RV1909
Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: mas os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os he hecho notorias.
Proverbios 17:15 · RV1909
El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos á dos son abominación á Jehová.
Proverbios 8:13 · RV1909
El temor de Jehová es aborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, y el mal camino y la boca perversa, aborrezco.
San Mateo 13:11 · RV1909
Y él respondiendo, les dijo: Por que á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido.
Juan 14:21–24 · RV1909
El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquél es el que me ama; y el que me ama, será amado de mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré á él.
Salmo 18:26 · RV1909
Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso.
Job 29:4 · RV1909
Como fué en los días de mi mocedad, cuando el secreto de Dios estaba en mi tienda;
San Mateo 11:25 · RV1909
En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las hayas revelado á los niños.
San Lucas 16:15 · RV1909
Y díjoles: Vosotros sois los que os justificáis á vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.
Proverbios 6:6–19 · RV1909
Ve á la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio;
Apocalipsis 2:17 · RV1909
El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. Al que venciere, daré á comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino a…
Proverbios 14:10 · RV1909
El corazón conoce la amargura de su alma; y extraño no se entrometerá en su alegría.