Números 16:1–7 · RV1909
Y CORÉ, hijo de Ishar, hijo de Coath, hijo de Leví; y Dathán y Abiram, hijos de Eliab; y Hon, hijo de Peleth, de los hijos de Rubén, tomaron gente,
Salmo 106:23 · RV1909
Y trató de destruirlos, á no haberse puesto Moisés su escogido al portillo delante de él, á fin de apartar su ira, para que no los destruyese.
Salmo 106:25–48 · RV1909
Antes murmuraron en sus tiendas, y no oyeron la voz de Jehová.
Números 14:2 · RV1909
Y quejáronse contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y díjoles toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; ó en este desierto ojalá muriéramos!
Amós 7:10 · RV1909
Entonces Amasías sacerdote de Beth-el envió á decir á Jeroboam, rey de Israel: Amós se ha conjurado contra ti en medio de la casa de Israel: la tierra no puede sufrir todas sus palabras.
Jeremías 37:13–14 · RV1909
Y cuando fué á la puerta de Benjamín, estaba allí un prepósito que se llamaba Irías, hijo de Selemías, hijo de Hananías, el cual prendió á Jeremías profeta, diciendo: Tú te retiras á los Caldeos.
1 Reyes 18:17 · RV1909
Y como Achâb vió á Elías, díjole Achâb: ¿Eres tú el que alborotas á Israel?
Salmo 106:13 · RV1909
Apresuráronse, olvidáronse de sus obras; no esperaron en su consejo.
Hechos 5:28 · RV1909
Diciendo: ¿No os denunciamos estrechamente, que no enseñaseis en este nombre? y he aquí, habéis llenado á Jerusalem de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de este hombre.
Isaías 26:11 · RV1909
Jehová, bien que se levante tu mano, no ven: verán al cabo, y se avergonzarán los que envidian á tu pueblo; y á tus enemigos fuego los consumirá.
San Mateo 5:11 · RV1909
Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.
Hechos 21:28 · RV1909
Dando voces: Varones Israelitas, ayudad: Este es el hombre que por todas partes enseña á todos contra el pueblo, y la ley, y este lugar; y además de esto ha metido Gentiles en el templo, y ha contaminado este lugar santo…
2 Samuel 16:7–8 · RV1909
Y decía Semei, maldiciéndole: Sal, sal, varón de sangres, y hombre de Belial:
Jeremías 38:4 · RV1909
Y dijeron los príncipes al rey: Muera ahora este hombre; porque de esta manera hace desmayar las manos de los hombres de guerra que han quedado en esta ciudad, y las manos de todo el pueblo, hablándoles tales palabras; p…