San Lucas 9:30–31 · RV1909
Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías;
San Lucas 24:44 · RV1909
Y él les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliesen todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés, y en los profetas, y en los salmos.
Hechos 3:21–24 · RV1909
Al cual de cierto es menester que el cielo tenga hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde el siglo.
Juan 5:39 · RV1909
Escudriñad las Escrituras, porque á vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.
San Mateo 17:3–4 · RV1909
Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.
San Lucas 24:27 · RV1909
Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, declarábales en todas las Escrituras lo que de él decían.
San Mateo 11:13 · RV1909
Porque todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron.
San Lucas 9:19 · RV1909
Y ellos respondieron, y dijeron: Juan el Bautista; y otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado.
Deuteronomio 34:5–6 · RV1909
Y murió allí Moisés siervo de Jehová, en la tierra de Moab, conforme al dicho de Jehová.
2 Reyes 2:11–12 · RV1909
Y aconteció que, yendo ellos hablando, he aquí, un carro de fuego con caballos de fuego apartó á los dos: y Elías subió al cielo en un torbellino.
Apocalipsis 19:10 · RV1909
Y yo me eché á sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira que no lo hagas: yo soy siervo contigo, y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús: adora á Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la pro…
1 Pedro 1:10–12 · RV1909
De la cual salud los profetas que profetizaron de la gracia que había de venir á vosotros, han inquirido y diligentemente buscado,
Juan 5:45–47 · RV1909
No penséis que yo os tengo de acusar delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien vosotros esperáis.
San Mateo 17:4 · RV1909
Y respondiendo Pedro, dijo á Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y otro para Elías.