San Mateo 7:28–29 · RV1909
Y fué que, como Jesús acabó estas palabras, las gentes se admiraban de su doctrina;
San Mateo 13:54 · RV1909
Y venido á su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que ellos estaban atónitos, y decían: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría, y estas maravillas?
San Lucas 4:32 · RV1909
Y se maravillaban de su doctrina, porque su palabra era con potestad.
Jeremías 23:29 · RV1909
¿No es mi palabra como el fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?
Hechos 6:10 · RV1909
Mas no podían resistir á la sabiduría y al Espíritu con que hablaba.
Juan 7:46 · RV1909
Los ministriles respondieron: Nunca ha hablado hombre así como este hombre.
San Lucas 21:15 · RV1909
Porque yo os daré boca y sabiduría, á la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se os opondrán.
2 Corintios 4:2 · RV1909
Antes quitamos los escondrijos de vergüenza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por manifestación de la verdad encomendándonos á nosotros mismos á toda conciencia humana delante de Dios.
Hebreos 4:12–13 · RV1909
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intencione…
Hechos 9:21–22 · RV1909
Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es éste el que asolaba en Jerusalem á los que invocaban este nombre, y á eso vino acá, para llevarlos presos á los príncipes de los sacerdotes?
San Mateo 23:16–24 · RV1909
¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Cualquiera que jurare por el templo es nada; mas cualquiera que jurare por el oro del templo, deudor es.
Marcos 7:3–13 · RV1909
(Porque los Fariseos y todos los Judíos, teniendo la tradición de los ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen.
San Mateo 7:29 · RV1909
Porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
Hechos 9:22 · RV1909
Empero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía á los Judíos que moraban en Damasco, afirmando que éste es el Cristo.