1 Crónicas 28:2 · RV1909
Y levantándose el rey David, puesto en pie dijo: Oidme, hermanos míos, y pueblo mío. Yo tenía en propósito edificar una casa, para que en ella reposara el arca del pacto de Jehová, y para el estrado de los pies de nuestr…
Salmo 132:7 · RV1909
Entraremos en sus tiendas; encorvarnos hemos al estrado de sus pies.
Apocalipsis 12:7–9 · RV1909
Y fué hecha una grande batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles lidiaban contra el dragón; y lidiaba el dragón y sus ángeles,
Ezequiel 28:14–16 · RV1909
Tú, querubín grande, cubridor: y yo te puse; en el santo monte de Dios estuviste; en medio de piedras de fuego has andado.
Lamentaciones 3:43–44 · RV1909
Desplegaste la ira, y nos perseguiste; mataste, no perdonaste.
San Lucas 10:18 · RV1909
Y les dijo: Yo veía á Satanás, como un rayo, que caía del cielo.
Joel 2:2 · RV1909
Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra, que sobre los montes se derrama como el alba: un pueblo grande y fuerte: nunca desde el siglo fué semejante, ni después de él será jamás en años de generación en…
Salmo 99:5 · RV1909
Ensalzad á Jehová nuestro Dios, y encorvaos al estrado de sus pies: él es santo.
Ezequiel 30:18 · RV1909
Y en Tehaphnes será cerrado el día, cuando quebrantaré yo allí las barras de Egipto, y cesará en ella la soberbia de su fortaleza: nublado la cubrirá, y los moradores de sus aldeas irán en cautiverio.
Isaías 14:12–15 · RV1909
¡Cómo caiste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas las gentes.
San Mateo 11:23 · RV1909
Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernos serás abajada; porque si en los de Sodoma fueran hechas las maravillas que han sido hechas en ti, hubieran quedado hasta el día de hoy.
Ezequiel 32:7–8 · RV1909
Y cuando te habré muerto, cubriré los cielos, y haré entenebrecer sus estrellas: el sol cubriré con nublado, y la luna no hará resplandecer su luz.
Lamentaciones 1:1 · RV1909
¡CÓMO está sentada sola la ciudad populosa! La grande entre las naciones se ha vuelto como viuda, la señora de provincias es hecha tributaria.
Lamentaciones 4:1 · RV1909
¡CÓMO se ha oscurecido el oro! ¡Cómo el buen oro se ha demudado! Las piedras del santuario están esparcidas por las encrucijadas de todas las calles.