San Mateo 7:1–5 · RV1909
NO juzguéis, para que no seáis juzgados.
Romanos 2:21–25 · RV1909
Tú pues, que enseñas á otro, ¿no te enseñas á ti mismo? ¿Tú, que predicas que no se ha de hurtar, hurtas?
Romanos 2:1–3 · RV1909
POR lo cual eres inexcusable, oh hombre, cualquiera que juzgas: porque en lo que juzgas á otro, te condenas á ti mismo; porque lo mismo haces, tú que juzgas.
Deuteronomio 17:6–7 · RV1909
Por dicho de dos testigos, ó de tres testigos, morirá el que hubiere de morir; no morirá por el dicho de un solo testigo.
San Mateo 23:25–28 · RV1909
¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo que está de fuera del vaso y del plato; mas de dentro están llenos de robo y de injusticia.
Colosenses 4:6 · RV1909
Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que sepáis cómo os conviene responder á cada uno.
Hebreos 4:12–13 · RV1909
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intencione…
Salmo 50:16–20 · RV1909
Pero al malo dijo Dios: ¿Qué tienes tú que enarrar mis leyes, y que tomar mi pacto en tu boca,
Apocalipsis 2:16 · RV1909
Arrepiéntete, porque de otra manera vendré á ti presto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca.
Proverbios 26:4–5 · RV1909
Nunca respondas al necio en conformidad á su necedad, para que no seas tú también como él.
1 Corintios 14:24–25 · RV1909
Mas si todos profetizan, y entra algún infiel ó indocto, de todos es convencido, de todos es juzgado;
Apocalipsis 19:15 · RV1909
Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes: y él los regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso.
Jeremías 23:29 · RV1909
¿No es mi palabra como el fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?
Apocalipsis 1:16 · RV1909
Y tenía en su diestra siete estrellas: y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.