Juan 6:14 · RV1909
Aquellos hombres entonces, como vieron la señal que Jesús había hecho, decían: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.
San Lucas 7:39 · RV1909
Y como vió esto el Fariseo que le había convidado, habló entre sí, diciendo: Este, si fuera profeta, conocería quién y cuál es la mujer que le toca, que es pecadora.
San Lucas 7:16 · RV1909
Y todos tuvieron miedo, y glorificaban á Dios, diciendo: Que un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y que Dios ha visitado á su pueblo.
Juan 9:17 · RV1909
Vuelven á decir al ciego: ¿Tú, qué dices del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta.
Juan 7:40 · RV1909
Entonces algunos de la multitud, oyendo este dicho, decían: Verdaderamente éste es el profeta.
San Mateo 21:11 · RV1909
Y las gentes decían: Este es Jesús, el profeta, de Nazaret de Galilea.
San Lucas 24:19 · RV1909
Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, el cual fué varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;
2 Reyes 5:26 · RV1909
El entonces le dijo: ¿No fué también mi corazón, cuando el hombre volvió de su carro á recibirte? ¿es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas?
1 Corintios 14:24–25 · RV1909
Mas si todos profetizan, y entra algún infiel ó indocto, de todos es convencido, de todos es juzgado;
2 Reyes 6:12 · RV1909
Entonces uno de los siervos dijo: No, rey señor mío; sino que el profeta Eliseo está en Israel, el cual declara al rey de Israel las palabras que tú hablas en tu más secreta cámara.
Juan 1:48–49 · RV1909
Dícele Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús, y díjole: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera te vi.
Juan 4:29 · RV1909
Venid, ved un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho: ¿si quizás es éste el Cristo?
Juan 1:49 · RV1909
Respondió Natanael, y díjole: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.
1 Corintios 14:25 · RV1909
Lo oculto de su corazón se hace manifiesto: y así, postrándose sobre el rostro, adorará á Dios, declarando que verdaderamente Dios está en vosotros.