Juan 8:38 · RV1909
Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre.
1 Juan 5:6–12 · RV1909
Este es Jesucristo, que vino por agua y sangre: no por agua solamente, sino por agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio: porque el Espíritu es la verdad.
Juan 1:18 · RV1909
A Dios nadie le vió jamás: el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le declaró.
Juan 14:24 · RV1909
El que no me ama, no guarda mis palabras: y la palabra que habéis oído, no es mía, sino del Padre que me envió.
Juan 12:49 · RV1909
Porque yo no he hablado de mí mismo: mas el Padre que me envió, él me dió mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.
Juan 8:14 · RV1909
Respondió Jesús, y díjoles: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y á dónde voy; mas vosotros no sabéis de dónde vengo, y á dónde voy.
Juan 8:28–29 · RV1909
Díjoles pues, Jesús: Cuando levantareis al Hijo del hombre, entonces entenderéis que yo soy, y que nada hago de mí mismo; mas como el Padre me enseñó, esto hablo.
Juan 7:16 · RV1909
Respondióles Jesús, y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquél que me envió.
Isaías 53:1 · RV1909
¿QUIÉN ha creído á nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?
Juan 3:32–34 · RV1909
Y lo que vió y oyó, esto testifica: y nadie recibe su testimonio.
Hechos 28:23–27 · RV1909
Y habiéndole señalado un día, vinieron á él muchos á la posada, á los cuales declaraba y testificaba el reino de Dios, persuadiéndoles lo concerniente á Jesús, por la ley de Moisés y por los profetas, desde la mañana has…
Isaías 65:2 · RV1909
Extendí mis manos todo el día á pueblo rebelde, el cual anda por camino no bueno, en pos de sus pensamientos;
2 Corintios 4:4 · RV1909
En los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
Juan 12:37–38 · RV1909
Empero habiendo hecho delante de ellos tantas señales, no creían en él.