2 Corintios 4:4 · RV1909
En los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
1 Juan 5:19 · RV1909
Sabemos que somos de Dios, y todo el mundo está puesto en maldad.
1 Juan 3:8 · RV1909
El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.
Juan 14:30 · RV1909
Ya no hablaré mucho con vosotros: porque viene el príncipe de este mundo; mas no tiene nada en mí.
Efesios 6:12 · RV1909
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires.
Hebreos 2:14 · RV1909
Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, es á saber, al diablo,
Colosenses 2:15 · RV1909
Y despojando los principados y las potestades, sacólos á la vergüenza en público, triunfando de ellos en sí mismo.
Apocalipsis 20:2–3 · RV1909
Y prendió al dragón, aquella serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y le ató por mil años;
Juan 16:8–11 · RV1909
Y cuando él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio:
1 Juan 4:4 · RV1909
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque el que en vosotros está, es mayor que el que está en el mundo.
Apocalipsis 12:9–11 · RV1909
Y fué lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña á todo el mundo; fué arrojado en tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
Efesios 2:1–2 · RV1909
Y DE ella recibisteis vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados,
San Mateo 12:28 · RV1909
Y si por espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado á vosotros el reino de Dios.
Génesis 3:15 · RV1909
Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.