San Lucas 19:40 · RV1909
Y él respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaren, las piedras clamarán.
Josué 22:34 · RV1909
Y los hijos de Rubén y los hijos de Gad pusieron por nombre al altar Ed; porque es testimonio entre nosotros que Jehová es Dios.
Deuteronomio 31:26 · RV1909
Tomad este libro de la ley, y ponedlo al lado del arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y esté allí por testigo contra ti.
San Mateo 10:33 · RV1909
Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos.
Josué 22:27–28 · RV1909
Sino para que sea un testimonio entre nosotros y vosotros, y entre los que vendrán después de nosotros, de que podemos hacer el servicio de Jehová delante de él con nuestros holocaustos, con nuestros sacrificios, y con n…
2 Timoteo 2:12–13 · RV1909
Si sufrimos, también reinaremos con él: si negáremos, él también nos negará:
Deuteronomio 32:1 · RV1909
ESCUCHAD, cielos, y hablaré; y oiga la tierra los dichos de mi boca.
Deuteronomio 31:21 · RV1909
Y será que cuando le vinieren muchos males y angustias, entonces responderá en su cara este cántico como testigo, pues no caerá en olvido de la boca de su linaje: porque yo conozco su ingenio, y lo que hace hoyantes que…
Isaías 1:2 · RV1909
Oid, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y engrandecílos, y ellos se rebelaron contra mí.
Proverbios 30:9 · RV1909
No sea que me harte, y te niegue, y diga, ¿Quién es Jehová? ó no sea que siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios.
Job 31:23 · RV1909
Porque temí el castigo de Dios, contra cuya alteza yo no tendría poder.
1 Samuel 7:12 · RV1909
Tomó luego Samuel una piedra, y púsola entre Mizpa y Sen, y púsole por nombre Eben-ezer, diciendo: Hasta aquí nos ayudó Jehová.
Tito 1:16 · RV1909
Profésanse conocer á Dios; mas con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados para toda buena obra.
Deuteronomio 30:19 · RV1909
A los cielos y la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición: escoge pues la vida, porque vivas tú y tu simiente: