Jeremías 4:8 · RV1909
Por esto vestíos de saco, endechad y aullad; porque la ira de Jehová no se ha apartado de nosotros.
Joel 1:8–9 · RV1909
Llora tú como moza vestida de saco por el marido de su juventud.
Joel 2:17 · RV1909
Entre la entrada y el altar, lloren los sacerdotes, ministros de Jehová, y digan: Perdona, oh Jehová, á tu pueblo, y no pongas en oprobio tu heredad, para que las gentes se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre…
Jonás 3:5–8 · RV1909
Y los hombres de Nínive creyeron á Dios, y pregonaron ayuno, y vistiéronse de sacos desde el mayor de ellos hasta el menor de ellos.
1 Reyes 21:27 · RV1909
Y acaeció cuando Achâb oyó estas palabras, que rasgó sus vestidos, y puso saco sobre su carne, y ayunó, y durmió en saco, y anduvo humillado.
Jeremías 9:10 · RV1909
Sobre los montes levantaré lloro y lamentación, y llanto sobre las moradas del desierto; porque desolados fueron hasta no quedar quien pase, ni oyeron bramido de ganado: desde las aves del cielo y hasta las bestias de la…
Ezequiel 7:18 · RV1909
Ceñirse han también de sacos, y cubrirálos temblor; y en todo rostro habrá confusión, y en todas sus cabezas peladura.
2 Corintios 11:23 · RV1909
¿Son ministros de Cristo? (como poco sabio hablo) yo más: en trabajos más abundante; en azotes sin medida; en cárceles más; en muertes, muchas veces.
1 Corintios 4:1 · RV1909
TÉNGANNOS los hombres por ministros de Cristo, y dispensadores de los misterios de Dios.
2 Samuel 12:16 · RV1909
Entonces rogó David á Dios por el niño; y ayunó David, recogióse, y pasó la noche acostado en tierra.
2 Corintios 6:4 · RV1909
Antes habiéndonos en todas cosas como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias;
Hebreos 7:13–14 · RV1909
Porque aquel del cual esto se dice, de otra tribu es, de la cual nadie asistió al altar.
1 Corintios 9:13 · RV1909
¿No sabéis que los que trabajan en el santuario, comen del santuario; y que los que sirven al altar, del altar participan?
Isaías 61:6 · RV1909
Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros del Dios nuestro seréis dichos: comeréis las riquezas de las gentes, y con su gloria seréis sublimes.