Job 31:30

(Que ni aun entregué al pecado mi paladar, pidiendo maldición para su alma;)

Reina Valera 1909
Otras traducciones

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Nunca he permitido que mi boca pecara echando una maldición sobre la vida de alguien.

En contexto

29Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía, y me regocijé cuando le halló el mal;

31Cuando mis domésticos decían: ¡Quién nos diese de su carne! nunca nos hartaríamos.

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