1 Pedro 3:9 · RV1909
No volviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino antes por el contrario, bendiciendo; sabiendo que vosotros sois llamados para que poseáis bendición en herencia.
Romanos 12:14 · RV1909
Bendecid á los que os persiguen: bendecid, y no maldigáis.
1 Pedro 2:22–23 · RV1909
El cual no hizo pecado; ni fué hallado engaño en su boca:
San Mateo 5:43–44 · RV1909
Oísteis que fué dicho: Amarás á tu prójimo, y aborrecerás á tu enemigo.
Éxodo 23:4–5 · RV1909
Si encontrares el buey de tu enemigo ó su asno extraviado, vuelve á llevárselo.
Santiago 3:9–10 · RV1909
Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos á los hombres, los cuales son hechos á la semejanza de Dios.
San Mateo 5:22 · RV1909
Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, será culpado del juicio; y cualquiera que dijere á su hermano, Raca, será culpado del concejo; y cualquiera que dijere, Fatuo, será culpado del infi…
Eclesiastés 5:2 · RV1909
No te des priesa con tu boca, ni tu corazón se apresure á proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra: por tanto, sean pocas tus palabras.
Eclesiastés 5:6 · RV1909
No sueltes tu boca para hacer pecar á tu carne; ni digas delante del ángel, que fué ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se aire á causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?
Santiago 3:6 · RV1909
Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Así la lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, é inflama la rueda de la creación, y es inflamada del infierno.
San Mateo 12:36 · RV1909
Mas yo os digo, que toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.
Éxodo 23:5 · RV1909
Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás entonces desamparado? Sin falta ayudarás con él á levantarlo.
San Mateo 5:44 · RV1909
Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
1 Pedro 2:23 · RV1909
Quien cuando le maldecían, no retornaba maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino remitía la causa al que juzga justamente: