Job 9:33–34 · RV1909
No hay entre nosotros árbitro que ponga su mano sobre nosotros ambos.
2 Corintios 12:9–10 · RV1909
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo.
Job 13:21 · RV1909
Aparta de mí tu mano, y no me asombre tu terror.
Ezequiel 20:33 · RV1909
Vivo yo, dice el Señor Jehová, que con mano fuerte, y brazo extendido, y enojo derramado, tengo de reinar sobre vosotros:
Isaías 27:8 · RV1909
Con medida la castigarás en sus vástagos. El reprime su recio viento en el día del aire solano.
Job 9:4 · RV1909
El es sabio de corazón, y poderoso en fortaleza: ¿quién se endureció contra él, y quedó en paz?
Isaías 27:4 · RV1909
No hay en mí enojo. ¿Quién pondrá contra mí en batalla espinas y cardos? Yo los hollaré, quemarélos juntamente.
Ezequiel 20:35 · RV1909
Y os he de traer al desierto de pueblos, y allí litigaré con vosotros cara á cara.
Job 9:19 · RV1909
Si habláremos de su potencia, fuerte por cierto es; si de juicio, ¿quién me emplazará?
Salmo 138:3 · RV1909
En el día que clamé, me respondiste; esforzásteme con fortaleza en mi alma.
Job 9:34 · RV1909
Quite de sobre mí su vara, y su terror no me espante.
2 Corintios 12:10 · RV1909
Por lo cual me gozo en las flaquezas, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias por Cristo; porque cuando soy flaco, entonces soy poderoso.