2 Corintios 10:17 · RV1909
Mas el que se gloría, gloríese en el Señor.
Gálatas 6:14 · RV1909
Mas lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo me es crucificado á mí, y yo al mundo.
1 Corintios 1:31 · RV1909
Para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.
Miqueas 6:8 · RV1909
Oh hombre, él te ha declarado qué sea lo bueno, y qué pida de ti Jehová: solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios.
Miqueas 7:18 · RV1909
¿Qué Dios como tú, que perdonas la maldad, y olvidas el pecado del resto de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque es amador de misericordia.
Salmo 44:8 · RV1909
En Dios nos gloriaremos todo tiempo, y para siempre loaremos tu nombre. (Selah.)
1 Juan 5:20 · RV1909
Empero sabemos que el Hijo de Dios es venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero: y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna.
Salmo 146:7–9 · RV1909
Que hace derecho á los agraviados; que da pan á los hambrientos: Jehová suelta á los aprisionados;
Juan 17:3 · RV1909
Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y á Jesucristo, al cual has enviado.
Salmo 36:5–7 · RV1909
Jehová, hasta los cielos es tu misericordia; tu verdad hasta las nubes.
1 Samuel 15:22 · RV1909
Y Samuel dijo: ¿Tiene Jehová tanto contentamiento con los holocaustos y víctimas, como en obedecer á las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios; y el prestar atención que el sebo de los…
Salmo 91:14 · RV1909
Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, yo también lo libraré: pondrélo en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
Salmo 51:1 · RV1909
Al Músico principal: Salmo de David, cuando después que entró á Bathsebah, vino á él Nathán el profeta. TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
2 Corintios 4:6 · RV1909
Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.