Salmo 14:2 · RV1909
Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, por ver si había algún entendido, que buscara á Dios.
Ezequiel 18:28 · RV1909
Porque miró, y apartóse de todas sus prevaricaciones que hizo, de cierto vivirá, no morirá.
San Lucas 15:17–19 · RV1909
Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!
2 Pedro 3:9 · RV1909
El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
Isaías 30:18 · RV1909
Empero Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto será ensalzado teniendo de vosotros misericordia: porque Jehová es Dios de juicio: bienaventurados todos los que le esperan.
Job 39:19–25 · RV1909
Endurécese para con sus hijos, como si no fuesen suyos, no temiendo que su trabajo haya sido en vano:
Jeremías 5:1 · RV1909
DISCURRID por las plazas de Jerusalem, y mirad ahora, y sabed, y buscad en sus plazas si halláis hombre, si hay alguno que haga juicio, que busque verdad; y yo la perdonaré.
Malaquías 3:16 · RV1909
Entonces los que temen á Jehová hablaron cada uno á su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fué escrito libro de memoria delante de él para los que temen á Jehová, y para los que piensan en su nombre.
Miqueas 7:2 · RV1909
Faltó el misericordioso de la tierra, y ninguno hay recto entre los hombres: todos acechan á la sangre; cada cual arma red á su hermano.
Hageo 1:7 · RV1909
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.
Job 33:27–28 · RV1909
El mira sobre los hombres; y el que dijere: Pequé, y pervertí lo recto, y no me ha aprovechado;
Hageo 1:5 · RV1909
Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Pensad bien sobre vuestros caminos.
Apocalipsis 9:20 · RV1909
Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, aun no se arrepintieron de las obras de sus manos, para que no adorasen á los demonios, y á las imágenes de oro, y de plata, y de metal, y de piedra, y de mader…
Jeremías 2:24–25 · RV1909
Asna montés acostumbrada al desierto, que respira como quiere; ¿de su ocasión quién la detendrá? Todos los que la buscaren no se cansarán; hallaránla en su mes.