Ezequiel 18:20 · RV1909
El alma que pecare, esa morirá: el hijo no llevará por el pecado del padre, ni el padre llevará por el pecado del hijo: la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.
Isaías 3:11 · RV1909
¡Ay del impío! mal le irá: porque según las obras de sus manos le será pagado.
Deuteronomio 24:16 · RV1909
Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado.
Gálatas 6:5 · RV1909
Porque cada cual llevará su carga.
Ezequiel 18:4 · RV1909
He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.
Ezequiel 3:18–19 · RV1909
Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás: y tú no le amonestares, ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino, á fin de que viva, el impío morirá por su maldad, mas su sangre demandaré de tu man…
Ezequiel 33:18 · RV1909
Cuando el justo se apartare de su justicia, é hiciere iniquidad, morirá por ello.
Ezequiel 33:13 · RV1909
Diciendo yo al justo, De cierto vivirá, y él confiado en su justicia hiciere iniquidad, todas sus justicias no vendrán en memoria, sino que morirá por su iniquidad que hizo.
Ezequiel 33:8 · RV1909
Diciendo yo al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, mas su sangre yo la demandaré de tu mano.
Gálatas 6:7–8 · RV1909
No os engañéis: Dios no puede ser burlado: que todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.
Santiago 1:15 · RV1909
Y la concupiscencia, después que ha concebido, pare el pecado: y el pecado, siendo cumplido, engendra muerte.
Ezequiel 3:24 · RV1909
Entonces entró espíritu en mí, y afirmóme sobre mis pies, y hablóme, y díjome: Entra, y enciérrate dentro de tu casa.
Ezequiel 3:19 · RV1909
Y si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad, y de su mal camino, él morirá por su maldad, y tú habrás librado tu alma.
Gálatas 6:8 · RV1909
Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.