Jeremías 6:26 · RV1909
Hija de mi pueblo, cíñete de saco, y revuélcate en ceniza; hazte luto como por hijo único, llanto de amarguras: porque presto vendrá sobre nosotros el destruidor.
Salmo 140:5 · RV1909
Hanme escondido lazo y cuerdas los soberbios; han tendido red junto á la senda; me han puesto lazos. (Selah.)
Jeremías 25:34–36 · RV1909
Aullad, pastores, y clamad; y revolcaos en el polvo, mayorales del rebaño; porque cumplidos son vuestros días para ser vosotros degollados y esparcidos, y caeréis como vaso de codicia.
Sofonías 1:10–11 · RV1909
Y habrá en aquel día, dice Jehová, voz de clamor desde la puerta del pescado, y aullido desde la segunda, y grande quebrantamiento desde los collados.
Isaías 10:30 · RV1909
Grita en alta voz, hija de Galim; haz que se oiga hacia Lais, pobrecilla Anathoth.
Sofonías 1:16 · RV1909
Día de trompeta y de algazara, sobre las ciudades fuertes, y sobre las altas torres.
Salmo 56:5–7 · RV1909
Todos los días me contristan mis negocios; contra mí son todos sus pensamientos para mal.
Jeremías 47:2–3 · RV1909
Así ha dicho Jehová: He aquí que suben aguas del aquilón, y tornaránse en torrente, é inundarán la tierra y su plenitud, ciudades y moradores de ellas; y los hombres clamarán, y aullará todo morador de la tierra.
Jeremías 4:19–20 · RV1909
¡Mis entrañas, mis entrañas! Me duelen las telas de mi corazón: mi corazón ruge dentro de mí; no callaré; porque voz de trompeta has oído, oh alma mía, pregón de guerra.
Jeremías 20:10 · RV1909
Porque oí la murmuración de muchos, temor de todas partes: Denunciad, y denunciaremos. Todos mis amigos miraban si claudicaría. Quizá se engañará, decían, y prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza.
San Mateo 22:15 · RV1909
Entonces, idos los Fariseos, consultaron cómo le tomarían en alguna palabra.
Salmo 64:4–5 · RV1909
Para asaetear á escondidas al íntegro: de improviso lo asaetean, y no temen.
Jeremías 9:20–21 · RV1909
Oid pues, oh mujeres, palabra de Jehová, y vuestro oído reciba la palabra de su boca; y enseñad endechas á vuestras hijas, y cada una á su amiga, lamentación.
Jeremías 48:3–5 · RV1909
¡Voz de clamor de Horonaim, destrucción y gran quebrantamiento!