Jeremías 17:13 · RV1909
¡Oh Jehová, esperanza de Israel! todos los que te dejan, serán avergonzados; y los que de mí se apartan, serán escritos en el polvo; porque dejaron la vena de aguas vivas, á Jehová.
Jeremías 50:7 · RV1909
Todos los que los hallaban, los comían; y decían sus enemigos: No pecaremos, porque ellos pecaron á Jehová morada de justicia, á Jehová, esperanza de sus padres.
Salmo 50:15 · RV1909
E invócame en el día de la angustia: te libraré, y tú me honrarás.
Isaías 43:3 · RV1909
Porque yo Jehová Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador: á Egipto he dado por tu rescate, á Etiopía y á Seba por ti.
Isaías 43:11 · RV1909
Yo, yo Jehová; y fuera de mí no hay quien salve.
Joel 3:16 · RV1909
Y Jehová bramará desde Sión, y dará su voz desde Jerusalem, y temblarán los cielos y la tierra: mas Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel.
Isaías 45:21 · RV1909
Publicad, y haced llegar, y entren todos en consulta: ¿quién hizo oir esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino yo Jehová? Y no hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador: ningún otro fuera de mí.
Salmo 37:39–40 · RV1909
Pero la salvación de los justos es de Jehová, y él es su fortaleza en el tiempo de angustia.
1 Timoteo 1:1 · RV1909
PABLO, apóstol de Jesucristo por la ordenación de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo, nuestra esperanza;
Salmo 138:7 · RV1909
Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás: contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, y salvaráme tu diestra.
Hechos 28:20 · RV1909
Así que, por esta causa, os he llamado para veros y hablaros; porque por la esperanza de Israel estoy rodeado de esta cadena.
Salmo 46:1 · RV1909
Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Salmo 9:9 · RV1909
Y será Jehová refugio al pobre, refugio para el tiempo de angustia.
2 Corintios 1:4–5 · RV1909
El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar á los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados de Dios.