Nahum 3:5 · RV1909
Heme aquí contra ti, dice Jehová de los ejércitos, y descubriré tus faldas en tu cara, y mostraré á las gentes tu desnudez, y á los reinos tu vergüenza.
Jeremías 16:10–11 · RV1909
Y acontecerá que cuando anunciares á este pueblo todas estas cosas, te dirán ellos: ¿Por qué habló Jehová sobre nosotros todo este mal tan grande? ¿y qué maldad es la nuestra, ó qué pecado es el nuestro, que cometiéramos…
Jeremías 5:19 · RV1909
Y será que cuando dijereis: ¿Por qué hizo Jehová el Dios nuestro con nosotros todas estas cosas? entonces les dirás: De la manera que me dejasteis á mí, y servisteis á dioses ajenos en vuestra tierra, así serviréis á ext…
Oseas 2:10 · RV1909
Y ahora descubriré yo su locura delante de los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano.
Jeremías 13:26 · RV1909
Yo pues descubriré también tus faldas delante de tu cara, y se manifestará tu ignominia.
Jeremías 9:2–9 · RV1909
¡Oh quién me diese en el desierto un mesón de caminantes, para que dejase mi pueblo, y de ellos me apartase! Porque todos ellos son adúlteros, congregación de prevaricadores.
Deuteronomio 7:17 · RV1909
Cuando dijeres en tu corazón: Estas gentes son muchas más que yo, ¿cómo las podré desarraigar?;
Lamentaciones 1:8 · RV1909
Pecado cometió Jerusalem; por lo cual ella ha sido removida: todos los que la honraban la han menospreciado, porque vieron su vergüenza; y ella suspira, y se vuelve atrás.
Ezequiel 16:37–39 · RV1909
Por tanto, he aquí que yo junto todos tus enamorados con los cuales tomaste placer, y todos los que amaste, con todos los que aborreciste; y reunirélos contra ti alrededor, y descubriréles tu vergüenza, y verán toda tu t…
Jeremías 2:17–19 · RV1909
¿No te acarreó esto tu dejar á Jehová tu Dios, cuando te hacía andar por camino?
Isaías 3:17 · RV1909
Por tanto, pelará el Señor la mollera de las hijas de Sión, y Jehová descubrirá sus vergüenzas.
Oseas 12:8 · RV1909
Es mercader que tiene en su mano peso falso, amador de opresión.
Oseas 2:3 · RV1909
No sea que yo la despoje desnuda, y la haga tornar como el día en que nació, y la ponga como un desierto, y la deje como tierra seca, y la mate de sed.
Isaías 47:8 · RV1909
Oye pues ahora esto, delicada, la que está sentada confiadamente, la que dice en su corazón: Yo soy, y fuera de mí no hay más; no quedaré viuda, ni conoceré orfandad.