Isaías 62:6–7 · RV1909
Sobre tus muros, oh Jerusalem, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no ceséis,
Proverbios 4:18 · RV1909
Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto.
Salmo 102:13–16 · RV1909
Tú levantándote, tendrás misericordia de Sión; porque el tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo es llegado.
Isaías 32:15–17 · RV1909
Hasta que sobre nosotros sea derramado espíritu de lo alto, y el desierto se torne en campo labrado, y el campo labrado sea estimado por bosque.
San Lucas 2:30–32 · RV1909
Porque han visto mis ojos tu salvación,
1 Pedro 2:9 · RV1909
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas á su luz admirable:
Filipenses 2:15–16 · RV1909
Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de la nación maligna y perversa, entre los cuales resplandecéis como luminares en el mundo;
Hebreos 7:25 · RV1909
Por lo cual puede también salvar eternamente á los que por él se allegan á Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
Isaías 51:5–6 · RV1909
Cercana está mi justicia, salido ha mi salud, y mis brazos juzgarán á los pueblos: á mí esperarán las islas, y en mi brazo pondrán su esperanza.
Salmo 98:1–3 · RV1909
Salmo. CANTAD á Jehová canción nueva; porque ha hecho maravillas: su diestra lo ha salvado, y su santo brazo.
Salmo 122:6–9 · RV1909
Pedid la paz de Jerusalem: sean prosperados los que te aman.
Isaías 51:9 · RV1909
Despiértate, despiértate, vístete de fortaleza, oh brazo de Jehová; despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres tú el que cortó á Rahab, y el que hirió al dragón?
Isaías 1:26–27 · RV1909
Y restituiré tus jueces como al principio, y tus consejeros como de primero: entonces te llamarán Ciudad de justicia, Ciudad fiel.
Salmo 137:6 · RV1909
Mi lengua se pegue á mi paladar, si de ti no me acordare; si no ensalzare á Jerusalem como preferente asunto de mi alegría.