Isaías 55:5 · RV1909
He aquí, llamarás á gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán á ti; por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado.
Isaías 2:16 · RV1909
Y sobre todas las naves de Tarsis, y sobre todas pinturas preciadas.
Isaías 11:11 · RV1909
Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová tornará á poner otra vez su mano para poseer las reliquias de su pueblo que fueron dejadas de Assur, y de Egipto, y de Parthia, y de Etiopía, y de Persia, y de Caldea, y de…
Isaías 51:5 · RV1909
Cercana está mi justicia, salido ha mi salud, y mis brazos juzgarán á los pueblos: á mí esperarán las islas, y en mi brazo pondrán su esperanza.
Isaías 49:1 · RV1909
OIDME, islas, y escuchad, pueblos lejanos: Jehová me llamó desde el vientre; desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.
Isaías 42:4 · RV1909
No se cansará, ni desmayará, hasta que ponga en la tierra juicio; y las islas esperarán su ley.
Gálatas 4:26 · RV1909
Mas la Jerusalem de arriba libre es; la cual es la madre de todos nosotros.
Isaías 66:19–20 · RV1909
Y pondré entre ellos señal, y enviaré de los escapados de ellos á las gentes, á Tarsis, á Pul y Lud, que disparan arco, á Tubal y á Javán, á las islas apartadas que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria; y publicarán mi g…
Isaías 42:10 · RV1909
Cantad á Jehová un nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis á la mar, y lo que la hinche, las islas y los moradores de ellas.
Josué 9:9 · RV1909
Y ellos respondieron: Tus siervos han venido de muy lejanas tierras, por la fama de Jehová tu Dios; porque hemos oído su fama, y todas las cosas que hizo en Egipto,
San Lucas 2:32 · RV1909
Luz para ser revelada á los Gentiles, y la gloria de tu pueblo Israel.
Isaías 43:6 · RV1909
Diré al aquilón: Da acá; y al mediodía: No detengas: trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los términos de la tierra,
Génesis 10:2–5 · RV1909
Los hijos de Japhet: Gomer, y Magog, y Madai, y Javán, y Tubal, y Meshech, y Tiras.
Isaías 52:1–6 · RV1909
DESPIERTA, despierta, vístete tu fortaleza, oh Sión; vístete tu ropa de hermosura, oh Jerusalem, ciudad santa: porque nunca más acontecerá que venga á ti incircunciso ni inmundo.