Apocalipsis 14:13 · RV1909
Y oí una voz del cielo que me decía: Escribe: Bienaventurados los muertos que de aquí adelante mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, que descansarán de sus trabajos; porque sus obras con ellos siguen.
2 Corintios 5:1 · RV1909
PORQUE sabemos, que si la casa terrestre de nuestra habitación se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos.
Job 3:17 · RV1909
Allí los impíos dejan el perturbar, y allí descansan los de cansadas fuerzas.
San Lucas 2:29 · RV1909
Ahora despides, Señor, á tu siervo, conforme á tu palabra, en paz;
2 Corintios 5:8 · RV1909
Mas confiamos, y más quisiéramos partir del cuerpo, y estar presentes al Señor.
Eclesiastés 12:7 · RV1909
Y el polvo se torne á la tierra, como era, y el espíritu se vuelva á Dios que lo dió.
San Lucas 7:50 · RV1909
Y dijo á la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.
San Mateo 25:21 · RV1909
Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor.
2 Crónicas 16:14 · RV1909
Y sepultáronlo en sus sepulcros que él había hecho para sí en la ciudad de David; Y pusiéronlo en una litera, la cual hinchieron de aromas y diversas materias odoríferas, preparadas por obra de perfumadores; é hiciéronle…
Filipenses 1:23 · RV1909
Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de ser desatado, y estar con Cristo, lo cual es mucho mejor:
Ezequiel 32:25 · RV1909
En medio de los muertos le pusieron cama con toda su multitud: á sus alrededores están sus sepulcros: todos ellos incircuncisos muertos á cuchillo, porque fué puesto su espanto en la tierra de los vivientes, mas llevaron…
San Lucas 16:22 · RV1909
Y aconteció que murió el mendigo, y fué llevado por los ángeles al seno de Abraham: y murió también el rico, y fué sepultado.
Génesis 17:1 · RV1909
Y SIENDO Abram de edad de noventa y nueve años, aparecióle Jehová, y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto.
San Lucas 1:6 · RV1909
Y eran ambos justos delante de Dios, andando sin reprensión en todos los mandamientos y estatutos del Señor.