Isaías 9:20 · RV1909
Cada uno hurtará á la mano derecha, y tendrá hambre; y comerá á la izquierda, y no se hartará: cada cual comerá la carne de su brazo:
Isaías 41:14–20 · RV1909
No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo te socorrí, dice Jehová, y tu Redentor el Santo de Israel.
Apocalipsis 16:6 · RV1909
Porque ellos derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado á beber sangre; pues lo merecen.
Isaías 9:4 · RV1909
Porque tú quebraste su pesado yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su exactor, como en el día de Madián.
Isaías 60:16 · RV1909
Y mamarás la leche de las gentes, el pecho de los reyes mamarás; y conocerás que yo Jehová soy el Salvador tuyo, y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob.
Salmo 9:16 · RV1909
Jehová fué conocido en el juicio que hizo; en la obra de sus manos fué enlazado el malo. (Higaion. Selah.)
Isaías 43:3 · RV1909
Porque yo Jehová Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador: á Egipto he dado por tu rescate, á Etiopía y á Seba por ti.
Ezequiel 39:7 · RV1909
Y haré notorio mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, y nunca más dejaré amancillar mi santo nombre; y sabrán las gentes que yo soy Jehová, el Santo en Israel.
Salmo 58:10–11 · RV1909
Alegraráse el justo cuando viere la venganza: sus pies lavará en la sangre del impío.
Apocalipsis 14:20 · RV1909
Y el lagar fué hollado fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos por mil y seiscientos estadios.
Salmo 83:18 · RV1909
Y conozcan que tu nombre es JEHOVÁ; tú solo Altísimo sobre toda la tierra.
Apocalipsis 17:6 · RV1909
Y vi la mujer embriagada de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús: y cuando la vi, quedé maravillado de grande admiración.
Isaías 45:6 · RV1909
Para que se sepa desde el nacimiento del sol, y desde donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo:
Jueces 7:22 · RV1909
Mas los trescientos tocaban las bocinas: y Jehová puso la espada de cada uno contra su compañero en todo el campo. Y el ejército huyó hasta Beth-sitta, hacia Cerera, y hasta el término de Abel-mehola en Tabbat.