2 Crónicas 28:9 · RV1909
Había entonces allí un profeta de Jehová, que se llamaba Obed, el cual salió delante del ejército cuando entraba en Samaria, y díjoles: He aquí Jehová el Dios de vuestros padres, por el enojo contra Judá, los ha entregad…
Zacarías 1:15 · RV1909
Y con grande enojo estoy airado contra las gentes que están reposadas; porque yo estaba enojado un poco, y ellos ayudaron para el mal.
Deuteronomio 28:50 · RV1909
Gente fiera de rostro, que no tendrá respeto al anciano, ni perdonará al niño:
Abdías 1:10 · RV1909
Por la injuria de tu hermano Jacob te cubrirá vergüenza, y serás talado para siempre.
Santiago 2:13 · RV1909
Porque juicio sin misericordia será hecho con aquel que no hiciere misericordia: y la misericordia se gloría contra el juicio.
Salmo 69:26 · RV1909
Porque persiguieron al que tú heriste; y cuentan del dolor de los que tú llagaste.
Abdías 1:16 · RV1909
De la manera que vosotros bebisteis en mi santo monte, beberán todas las gentes de continuo; beberán, y engullirán, y serán como si no hubieran sido.
Isaías 14:17 · RV1909
Que puso el mundo como un desierto, que asoló sus ciudades; que á sus presos nunca abrió la cárcel?
Isaías 42:24–25 · RV1909
¿Quién dió á Jacob en presa, y entregó á Israel á saqueadores? ¿No fué Jehová, contra quien pecamos? y no quisieron andar en sus caminos, ni oyeron su ley.
Isaías 10:6 · RV1909
Mandaréle contra una gente fementida, y sobre el pueblo de mi ira le enviaré, para que quite despojos, y arrebate presa, y que lo ponga á ser hollado como lodo de las calles.
San Mateo 7:2 · RV1909
Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados; y con la medida con que medís, os volverán á medir.
2 Samuel 24:14 · RV1909
Entonces David dijo á Gad: En grande angustia estoy: ruego que caiga en la mano de Jehová, porque sus miseraciones son muchas, y que no caiga yo en manos de hombres.
Isaías 43:28 · RV1909
Por tanto, yo profané los príncipes del santuario, y puse por anatema á Jacob, y por oprobio á Israel.
Lamentaciones 2:2 · RV1909
Destruyó el Señor, y no perdonó; destruyó en su furor todas las tiendas de Jacob: echó por tierra las fortalezas de la hija de Judá, deslustró el reino y sus príncipes.