1 Tesalonicenses 5:3 · RV1909
Que cuando dirán, Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción de repente, como los dolores á la mujer preñada; y no escaparán.
Apocalipsis 18:9–10 · RV1909
Y llorarán y se lamentarán sobre ella los reyes de la tierra, los cuales han fornicado con ella y han vivido en deleites, cuando ellos vieren el humo de su incendio,
Salmo 50:22 · RV1909
Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios; no sea que arrebate, sin que nadie libre.
Apocalipsis 3:3 · RV1909
Acuérdate pues de lo que has recibido y has oído, y guárdalo, y arrepiéntete. Y si no velares, vendré á ti como ladrón, y no sabrás en qué hora vendré á ti.
Éxodo 12:29–30 · RV1909
Y aconteció que á la medianoche Jehová hirió á todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono, hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primo…
Jeremías 51:39–42 · RV1909
En su calor les pondré sus banquetes; y haréles que se embriaguen, para que se alegren, y duerman eterno sueño, y no despierten, dice Jehová.
Nehemías 4:11 · RV1909
Y nuestros enemigos dijeron: No sepan, ni vean, hasta que entremos en medio de ellos, y los matemos, y hagamos cesar la obra.
San Lucas 12:59 · RV1909
Te digo que no saldrás de allá, hasta que hayas pagado hasta el último maravedí.
Daniel 5:25–30 · RV1909
Y la escritura que esculpió es: MENE, MENE, TEKEL, UPHARSIN.
Isaías 37:36 · RV1909
Y salió el ángel de Jehová, é hirió ciento ochenta y cinco mil en el campo de los Asirios: y cuando se levantaron por la mañana, he aquí que todo era cuerpos de muertos.
San Mateo 18:34 · RV1909
Entonces su señor, enojado, le entregó á los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía.
Éxodo 12:30 · RV1909
Y levantóse aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los Egipcios; y había un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiese muerto.
Apocalipsis 18:10 · RV1909
Estando lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de aquella gran ciudad de Babilonia, aquella fuerte ciudad; porque en una hora vino tu juicio!