Isaías 43:2 · RV1909
Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
Salmo 77:19 · RV1909
En la mar fué tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas.
Isaías 51:10 · RV1909
¿No eres tú el que secó la mar, las aguas del grande abismo; el que al profundo de la mar tornó en camino, para que pasasen los redimidos?
Jeremías 31:35 · RV1909
Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche; que parte la mar y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre:
Isaías 51:15 · RV1909
Empero yo Jehová, que parto la mar, y suenan sus ondas, soy tu Dios, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos.
Isaías 63:11–13 · RV1909
Empero acordóse de los días antiguos, de Moisés y de su pueblo, diciendo: ¿Dónde está el que les hizo subir de la mar con el pastor de su rebaño? ¿dónde el que puso en medio de él su espíritu santo?
Nehemías 9:11 · RV1909
Y dividiste la mar delante de ellos, y pasaron por medio de ella en seco; y á sus perseguidores echaste en los profundos, como una piedra en grandes aguas.
Salmo 78:13 · RV1909
Rompió la mar, é hízolos pasar; é hizo estar las aguas como en un montón.
Salmo 106:9 · RV1909
Y reprendió al mar Bermejo, y secólo; é hízoles ir por el abismo, como por un desierto.
Éxodo 14:29 · RV1909
Y los hijos de Israel fueron por medio de la mar en seco, teniendo las aguas por muro á su diestra y á su siniestra.
Apocalipsis 16:12 · RV1909
Y el sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y el agua de él se secó, para que fuese preparado el camino de los reyes del Oriente.
Éxodo 14:21–22 · RV1909
Y extendió Moisés su mano sobre la mar, é hizo Jehová que la mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y tornó la mar en seco, y las aguas quedaron divididas.
Salmo 136:13–15 · RV1909
Al que dividió el mar Bermejo en partes, porque para siempre es su misericordia;
Salmo 74:13–14 · RV1909
Tú hendiste la mar con tu fortaleza: quebrantaste cabezas de ballenas en las aguas.