San Mateo 7:13–14 · RV1909
Entrad por la puerta estrecha: porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva á perdición, y muchos son los que entran por ella.
Isaías 42:16 · RV1909
Y guiaré los ciegos por camino que no sabían, haréles pisar por las sendas que no habían conocido; delante de ellos tornaré las tinieblas en luz, y los rodeos en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.
Juan 14:6 · RV1909
Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí.
1 Pedro 1:14–15 · RV1909
Como hijos obedientes, no conformándoos con los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia;
Apocalipsis 21:27 · RV1909
No entrará en ella ninguna cosa sucia, ó que hace abominación y mentira; sino solamente los que están escritos en el libro de la vida del Cordero.
Hebreos 10:20–23 · RV1909
Por el camino que él nos consagró nuevo y vivo, por el velo, esto es, por su carne;
2 Timoteo 1:9 · RV1909
Que nos salvó y llamó con vocación santa, no conforme á nuestras obras, mas según el intento suyo y gracia, la cual nos es dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,
1 Pedro 2:9–10 · RV1909
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas á su luz admirable:
Hebreos 12:14 · RV1909
Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor:
Jeremías 31:21 · RV1909
Establécete señales, ponte majanos altos; nota atentamente la calzada, el camino por donde viniste: vuélvete, virgen de Israel, vuélvete á estas tus ciudades.
Tito 2:11–14 · RV1909
Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres, se manifestó,
Ezequiel 44:9 · RV1909
Así ha dicho el Señor Jehová: Ningún hijo de extranjero, incircunciso de corazón é incircunciso de carne, entrará en mi santuario, de todos los hijos de extranjeros que están entre los hijos de Israel.
Isaías 30:21 · RV1909
Entonces tus oídos oirán á tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis á la mano derecha, ni tampoco torzáis á la mano izquierda.
Jeremías 32:39–40 · RV1909
Y daréles un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que hayan bien ellos, y sus hijos después de ellos.