Hechos 19:8 · RV1909
Y entrando él dentro de la sinagoga, hablaba libremente por espacio de tres meses, disputando y persuadiendo del reino de Dios.
Hechos 20:19 · RV1909
Sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y tentaciones que me han venido por las asechanzas de los Judíos:
Hechos 19:10 · RV1909
Y esto fué por espacio de dos años; de manera que todos los que habitaban en Asia, Judíos y Griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús.
Ezequiel 3:17–20 · RV1909
Hijo del hombre, yo te he puesto por atalaya á la casa de Israel: oirás pues tú la palabra de mi boca, y amonestarlos has de mi parte.
Colosenses 1:28 · RV1909
El cual nosotros anunciamos, amonestando á todo hombre, y enseñando en toda sabiduría, para que presentemos á todo hombre perfecto en Cristo Jesús:
Hebreos 13:17 · RV1909
Obedeced á vuestros pastores, y sujetaos á ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como aquellos que han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no gimiendo; porque esto no os es útil.
San Mateo 13:25 · RV1909
Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembró cizaña entre el trigo, y se fué.
2 Timoteo 4:5 · RV1909
Pero tú vela en todo, soporta las aflicciones, haz la obra de evangelista, cumple tu ministerio.
San Lucas 21:36 · RV1909
Velad pues, orando en todo tiempo, que seáis tenidos por dignos de evitar todas estas cosas que han de venir, y de estar en pie delante del Hijo del hombre.
1 Tesalonicenses 5:14 · RV1909
También os rogamos, hermanos, que amonestéis á los que andan desordenadamente, que consoléis á los de poco ánimo, que soportéis á los flacos, que seáis sufridos para con todos.
Hechos 20:11 · RV1909
Después subiendo, y partiendo el pan, y gustando, habló largamente hasta el alba, y así partió.
Apocalipsis 16:15 · RV1909
He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus vestiduras, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.
1 Tesalonicenses 2:9–10 · RV1909
Porque ya, hermanos, os acordáis de nuestro trabajo y fatiga: que trabajando de noche y de día por no ser gravosos á ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios.
2 Tesalonicenses 3:8 · RV1909
Ni comimos el pan de ninguno de balde; antes, obrando con trabajo y fatiga de noche y de día, por no ser gravosos á ninguno de vosotros;