1 Tesalonicenses 3:2–3 · RV1909
Y enviamos á Timoteo, nuestro hermano, y ministro de Dios, y colaborador nuestro en el evangelio de Cristo, á confirmaros y exhortaros en vuestra fe,
Hechos 16:14 · RV1909
Entonces una mujer llamada Lidia, que vendía púrpura en la ciudad de Tiatira, temerosa de Dios, estaba oyendo; el corazón de la cual abrió el Señor para que estuviese atenta á lo que Pablo decía.
Hechos 14:22 · RV1909
Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles á que permaneciesen en la fe, y que es menester que por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.
2 Corintios 1:3–7 · RV1909
Bendito sea el Dios y Padre del Señor Jesucristo, el Padre de misericordias, y el Dios de toda consolación,
2 Corintios 4:16–18 · RV1909
Por tanto, no desmayamos: antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior empero se renueva de día en día.
2 Corintios 4:8–12 · RV1909
Estando atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperamos;
Hechos 12:12–17 · RV1909
Y habiendo considerado esto, llegó á casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban juntos orando.
Hechos 4:23 · RV1909
Y sueltos, vinieron á los suyos, y contaron todo lo que los príncipes de los sacerdotes y los ancianos les habían dicho.
Hechos 16:2 · RV1909
De éste daban buen testimonio los hermanos que estaban en Listra y en Iconio.
1 Tesalonicenses 3:3 · RV1909
Para que nadie se conmueva por estas tribulaciones; porque vosotros sabéis que nosotros somos puestos para esto.