Daniel 6:22 · RV1909
El Dios mío envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen mal: porque delante de él se halló en mí justicia: y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho lo que no debiese.
Daniel 3:28 · RV1909
Nabucodonosor habló y dijo: Bendito el Dios de ellos, de Sadrach, Mesach, y Abed-nego, que envió su ángel, y libró sus siervos que esperaron en él, y el mandamiento del rey mudaron, y entregaron sus cuerpos antes que sir…
2 Pedro 2:9 · RV1909
Sabe el Señor librar de tentación á los píos, y reservar á los injustos para ser atormentados en el día del juicio;
Salmo 34:7 · RV1909
El ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, y los defiende.
Salmo 33:18 · RV1909
He aquí, el ojo de Jehová sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia;
Hechos 5:19 · RV1909
Mas el ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de la cárcel, y sacándolos, dijo:
Salmo 97:10 · RV1909
Los que á Jehová amáis, aborreced el mal: guarda él las almas de sus santos; de mano de los impíos los libra.
Salmo 109:31 · RV1909
Porque él se pondrá á la diestra del pobre, para librar su alma de los que le juzgan.
Salmo 41:2 · RV1909
Jehová lo guarde, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, y no lo entregues á la voluntad de sus enemigos.
Salmo 34:22 · RV1909
Jehová redime el alma de sus siervos; y no serán asolados cuantos en él confían.
San Lucas 15:17 · RV1909
Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!
Daniel 3:25 · RV1909
Respondió él y dijo: He aquí que yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego, y ningún daño hay en ellos: y el parecer del cuarto es semejante á hijo de los dioses.
2 Samuel 22:1 · RV1909
Y HABLÓ David á Jehová las palabras de este cántico, el día que Jehová le había librado de la mano de todos sus enemigos, y de la mano de Saúl.
Hechos 12:7 · RV1909
Y he aquí, el ángel del Señor sobrevino, y una luz resplandeció en la cárcel; é hiriendo á Pedro en el lado, le despertó, diciendo: Levántate prestamente. Y las cadenas se le cayeron de las manos.