1 Corintios 10:25 · RV1909
De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia;
Tito 1:15 · RV1909
Todas las cosas son limpias á los limpios; mas á los contaminados é infieles nada es limpio: antes su alma y conciencia están contaminadas.
San Mateo 15:11 · RV1909
No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.
Marcos 7:19 · RV1909
Porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale á la secreta? Esto decía, haciendo limpias todas las viandas.
Romanos 14:14 · RV1909
Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que de suyo nada hay inmundo: mas á aquel que piensa alguna cosa ser inmunda, para él es inmunda.
1 Timoteo 4:3–5 · RV1909
Que prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de las viandas que Dios crió para que con hacimiento de gracias participasen de ellas los fieles, y los que han conocido la verdad.
Hechos 10:28 · RV1909
Y les dijo: Vosotros sabéis que es abominable á un varón Judío juntarse ó llegarse á extranjero; mas me ha mostrado Dios que á ningún hombre llame común ó inmundo;
Hechos 11:9 · RV1909
Entonces la voz me respondió del cielo segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común.
Romanos 14:20 · RV1909
No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas á la verdad son limpias: mas malo es al hombre que come con escándalo.
Hechos 15:9 · RV1909
Y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando con la fe sus corazones.
Hechos 15:20 · RV1909
Sino escribirles que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, y de fornicación, y de ahogado, y de sangre.
Gálatas 2:12–13 · RV1909
Porque antes que viniesen unos de parte de Jacobo, comía con los Gentiles; mas después que vinieron, se retraía y apartaba, teniendo miedo de los que eran de la circuncisión.
Hechos 15:29 · RV1909
Que os abstengáis de cosas sacrificadas á ídolos, y de sangre, y de ahogado, y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.
Apocalipsis 14:14–17 · RV1909
Y miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del hombre, que tenía en su cabeza una corona de oro, y en su mano una hoz aguda.