Génesis 5:21–24 · RV1909
Y vivió Henoch sesenta y cinco años, y engendró á Mathusalam.
Judas 1:14 · RV1909
De los cuales también profetizó Enoc, séptimo desde Adam, diciendo: He aquí, el Señor es venido con sus santos millares,
Hebreos 11:6 · RV1909
Empero sin fe es imposible agradar á Dios; porque es menester que el que á Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
2 Reyes 2:11 · RV1909
Y aconteció que, yendo ellos hablando, he aquí, un carro de fuego con caballos de fuego apartó á los dos: y Elías subió al cielo en un torbellino.
Apocalipsis 11:9–12 · RV1909
Y los de los linajes, y de los pueblos, y de las lenguas, y de los Gentiles verán los cuerpos de ellos por tres días y medio, y no permitirán que sus cuerpos sean puestos en sepulcros.
Salmo 89:48 · RV1909
¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿librarás su vida del poder del sepulcro? (Selah.)
1 Juan 3:22 · RV1909
Y cualquier cosa que pidiéremos, la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.
1 Tesalonicenses 2:4 · RV1909
Sino según fuimos aprobados de Dios para que se nos encargase el evangelio, así hablamos; no como los que agradan á los hombres, sino á Dios, el cual prueba nuestros corazones.
2 Reyes 2:16–17 · RV1909
Y dijéronle: He aquí hay con tus siervos cincuenta varones fuertes: vayan ahora y busquen á tu señor; quizá lo ha levantado el espíritu de Jehová, y lo ha echado en algún monte ó en algún valle. Y él les dijo: No enviéis…
Juan 8:51–52 · RV1909
De cierto, de cierto os digo, que el que guardare mi palabra, no verá muerte para siempre.
Romanos 8:8–9 · RV1909
Así que, los que están en la carne no pueden agradar á Dios.
Hebreos 11:3–4 · RV1909
Por la fe entendemos haber sido compuestos los siglos por la palabra de Dios, siendo hecho lo que se ve, de lo que no se veía.
San Lucas 3:37 · RV1909
Que fué de Mathusala, que fué de Enoch, que fué de Jared, que fué de Maleleel,
Jeremías 36:26 · RV1909
Antes mandó el rey á Jerameel hijo de Amelech, y á Seraías hijo de Azriel, y á Selemías hijo de Abdeel, que prendiesen á Baruch el escribiente y á Jeremías profeta; mas Jehová los escondió.