1 Juan 5:5 · RV1909
¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
1 Pedro 1:5 · RV1909
Para nosotros que somos guardados en la virtud de Dios por fe, para alcanzar la salud que está aparejada para ser manifestada en el postrimero tiempo.
Marcos 16:16 · RV1909
El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
2 Tesalonicenses 2:12–14 · RV1909
Para que sean condenados todos los que no creyeron á la verdad, antes consintieron á la iniquidad.
1 Juan 5:16 · RV1909
Si alguno viere cometer á su hermano pecado no de muerte, demandará, y se le dará vida; digo á los que pecan no de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que ruegue.
2 Pedro 3:7 · RV1909
Mas los cielos que son ahora, y la tierra, son conservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio, y de la perdición de los hombres impíos.
1 Samuel 15:11 · RV1909
Pésame de haber puesto por rey á Saúl, porque se ha vuelto de en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras. Y apesadumbróse Samuel, y clamó á Jehová toda aquella noche.
Salmo 44:18 · RV1909
No se ha vuelto atrás nuestro corazón, ni tampoco se han apartado nuestros pasos de tus caminos.
Juan 20:31 · RV1909
Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.
1 Tesalonicenses 5:9 · RV1909
Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salud por nuestro Señor Jesucristo;
Hebreos 11:1 · RV1909
ES pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven.
Juan 6:40 · RV1909
Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero.
San Lucas 11:26 · RV1909
Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él; y entrados, habitan allí: y lo postrero del tal hombre es peor que lo primero.
Juan 17:12 · RV1909
Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; á los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición; para que la Escritura se cumpliese.