Salmo 110:1 · RV1909
Salmo de David. JEHOVÁ dijo á mi Señor: Siéntate á mi diestra, en tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies.
Marcos 12:36 · RV1909
Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra, hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies.
Hebreos 10:12–13 · RV1909
Pero éste, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, está sentado á la diestra de Dios,
San Mateo 22:44 · RV1909
Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra, entre tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies?
Hechos 2:34–36 · RV1909
Porque David no subió á los cielos; empero él dice: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra,
1 Corintios 15:25–26 · RV1909
Porque es menester que él reine, hasta poner á todos sus enemigos debajo de sus pies.
Hebreos 1:3 · RV1909
El cual siendo el resplandor de su gloria, y la misma imagen de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia, habiendo hecho la purgación de nuestros pecados por sí mismo, se sentó á la diest…
San Lucas 20:42 · RV1909
Y el mismo David dice en el libro de los Salmos: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra,
Salmo 132:18 · RV1909
A sus enemigos vestiré de confusión: mas sobre él florecerá su corona.
Hechos 7:55 · RV1909
Mas él, estando lleno de Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vió la gloria de Dios, y á Jesús que estaba á la diestra de Dios,
Apocalipsis 19:11–21 · RV1909
Y vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que estaba sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero, el cual con justicia juzga y pelea.
Salmo 21:8–9 · RV1909
Alcanzará tu mano á todos tus enemigos; tu diestra alcanzará á los que te aborrecen.
San Lucas 19:27 · RV1909
Y también á aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y degolladlos delante de mí.
Isaías 63:3–6 · RV1909
Pisado he yo solo el lagar, y de los pueblos nadie fué conmigo: pisélos con mi ira, y hollélos con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y ensucié todas mis ropas.