Génesis 14:22 · RV1909
Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano á Jehová Dios alto, poseedor de los cielos y de la tierra,
Hebreos 7:6–7 · RV1909
Mas aquél cuya genealogía no es contada de ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas.
Rut 3:10 · RV1909
Y él dijo: Bendita seas tú de Jehová, hija mía; que has hecho mejor tu postrera gracia que la primera, no yendo tras los mancebos, sean pobres ó ricos.
Salmo 24:1 · RV1909
Salmo de David. DE Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan.
Números 6:23–27 · RV1909
Habla á Aarón y á sus hijos, y diles: Así bendeciréis á los hijos de Israel, diciéndoles:
Hechos 16:17 · RV1909
Esta, siguiendo á Pablo y á nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Alto, los cuales os anuncian el camino de salud.
Efesios 1:3 · RV1909
Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, el cual nos bendijo con toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo:
San Mateo 11:25 · RV1909
En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las hayas revelado á los niños.
Génesis 27:25–29 · RV1909
Y dijo: Acércamela, y comeré de la caza de mi hijo, para que te bendiga mi alma; y él se la acercó, y comió: trájole también vino, y bebió.
Génesis 47:10 · RV1909
Y Jacob bendijo á Faraón, y salióse de delante de Faraón.
Génesis 48:9–16 · RV1909
Y respondió José á su padre: Son mis hijos, que Dios me ha dado aquí. Y él dijo: Allégalos ahora á mí, y los bendeciré.
San Lucas 10:21 · RV1909
En aquella misma hora Jesús se alegró en espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, que escondiste estas cosas á los sabios y entendidos, y las has revelado á los pequeños: así, Padre, porqu…
Miqueas 6:6 · RV1909
¿Con qué prevendré á Jehová, y adoraré al alto Dios? ¿vendré ante él con holocaustos, con becerros de un año?
Efesios 1:6 · RV1909
Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado: