Hebreos 13:16 · RV1909
Y de hacer bien y de la comunicación no os olvidéis: porque de tales sacrificios se agrada Dios.
Proverbios 3:27 · RV1909
No detengas el bien de sus dueños, cuando tuvieres poder para hacerlo.
1 Tesalonicenses 5:15 · RV1909
Mirad que ninguno dé á otro mal por mal; antes seguid lo bueno siempre los unos para con los otros, y para con todos.
Tito 3:8 · RV1909
Palabra fiel, y estas cosas quiero que afirmes, para que los que creen á Dios procuren gobernarse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles á los hombres.
San Mateo 25:40 · RV1909
Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis á uno de estos mis hermanos pequeñitos, á mí lo hicisteis.
San Lucas 6:35 · RV1909
Amad, pues, á vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo: porque él es benigno para con los ingratos y malos.
Hebreos 6:10 · RV1909
Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado á su nombre, habiendo asistido y asistiendo aún á los santos.
3 Juan 1:5–8 · RV1909
Amado, fielmente haces todo lo que haces para con los hermanos, y con los extranjeros,
Salmo 37:3 · RV1909
Espera en Jehová, y haz bien; vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado.
Efesios 2:19 · RV1909
Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino juntamente ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios;
Juan 12:35 · RV1909
Entonces Jesús les dice: Aun por un poco estará la luz entre vosotros: andad entre tanto que tenéis luz, porque no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe dónde va.
1 Timoteo 6:17–18 · RV1909
A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en la incertidumbre de las riquezas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia de que gocemos:
Juan 9:4 · RV1909
Conviéneme obrar las obras del que me envió, entre tanto que el día dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar.
Filipenses 4:10 · RV1909
Mas en gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin ha reflorecido vuestro cuidado de mí; de lo cual aun estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad.