1 Pedro 4:16 · RV1909
Pero si alguno padece como Cristiano, no se avergüence; antes glorifique á Dios en esta parte.
1 Corintios 6:20 · RV1909
Porque comprados sois por precio: glorificad pues á Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
Isaías 54:4 · RV1909
No temas, que no serás avergonzada; y no te avergüences, que no serás afrentada: antes, te olvidarás de la vergüenza de tu mocedad, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria.
1 Tesalonicenses 5:23 · RV1909
Y el Dios de paz os santifique en todo; para que vuestro espíritu y alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
1 Juan 2:28 · RV1909
Y ahora, hijitos, perseverad en él; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de él en su venida.
Efesios 6:19–20 · RV1909
Y por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del evangelio,
2 Timoteo 4:6–7 · RV1909
Porque yo ya estoy para ser ofrecido, y el tiempo de mi partida está cercano.
2 Corintios 4:10 · RV1909
Llevando siempre por todas partes la muerte de Jesús en el cuerpo, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestros cuerpos.
Romanos 8:19 · RV1909
Porque el continuo anhelar de las criaturas espera la manifestación de los hijos de Dios.
Filipenses 2:17 · RV1909
Y aun si soy derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y congratulo por todos vosotros.
Romanos 14:7–9 · RV1909
Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí.
1 Corintios 7:34 · RV1909
Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella: la doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en el cuerpo como en el espíritu: mas la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, cómo ha de…
Isaías 50:7 · RV1909
Porque el Señor Jehová me ayudará; por tanto no me avergoncé: por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.
Salmo 119:116 · RV1909
Susténtame conforme á tu palabra, y viviré: y no me avergüences de mi esperanza.