Colosenses 3:11 · RV1909
Donde no hay Griego ni Judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni Scytha, siervo ni libre; mas Cristo es el todo, y en todos.
Efesios 3:6 · RV1909
Que los Gentiles sean juntamente herederos, é incorporados, y consortes de su promesa en Cristo por el evangelio:
Romanos 10:12 · RV1909
Porque no hay diferencia de Judío y de Griego: porque el mismo que es Señor de todos, rico es para con todos los que le invocan:
Hechos 11:18 · RV1909
Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron á Dios, diciendo: De manera que también á los Gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida.
Isaías 56:6–7 · RV1909
Y á los hijos de los extranjeros que se llegaren á Jehová para ministrarle, y que amaren el nombre de Jehová para ser sus siervos: á todos los que guardaren el sábado de profanarlo, y abrazaren mi pacto,
Hechos 15:9 · RV1909
Y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando con la fe sus corazones.
Isaías 14:1 · RV1909
PORQUE Jehová tendrá piedad de Jacob, y todavía escogerá á Israel, y les hará reposar en su tierra: y á ellos se unirán extranjeros, y allegaránse á la familia de Jacob.
Efesios 2:19–22 · RV1909
Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino juntamente ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios;
Ezequiel 47:13–14 · RV1909
Así ha dicho el Señor Jehová: Este es el término en que partiréis la tierra en heredad entre las doce tribus de Israel: José dos partes.
Efesios 2:12–14 · RV1909
Que en aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la república de Israel, y extranjeros á los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.
Apocalipsis 7:9–10 · RV1909
Después de estas cosas miré, y he aquí una gran compañía, la cual ninguno podía contar, de todas gentes y linajes y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blanca…
Gálatas 3:28–29 · RV1909
No hay Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay varón, ni hembra: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
Números 26:55–56 · RV1909
Empero la tierra será repartida por suerte; y por los nombres de las tribus de sus padres heredarán.
Hechos 2:5–10 · RV1909
Moraban entonces en Jerusalem Judíos, varones religiosos, de todas las naciones debajo del cielo.