Juan 10:11–12 · RV1909
Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas.
Isaías 40:11 · RV1909
Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo cogerá los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente las paridas.
San Lucas 19:10 · RV1909
Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.
San Lucas 15:4–6 · RV1909
¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va á la que se perdió, hasta que la halle?
Ezequiel 30:3 · RV1909
Porque cerca está el día, cerca está el día del Señor; día de nublado, día de las gentes será.
Jeremías 31:10 · RV1909
Oid palabra de Jehová, oh gentes, y hacedlo saber en las islas que están lejos, y decid: El que esparció á Israel lo juntará y guardará, como pastor á su ganado.
Jeremías 13:16 · RV1909
Dad gloria á Jehová Dios vuestro, antes que haga venir tinieblas, y antes que vuestros pies tropiecen en montes de oscuridad, y esperéis luz, y os la torne sombra de muerte y tinieblas.
Sofonías 1:15 · RV1909
Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento,
Isaías 50:10 · RV1909
¿Quién hay entre vosotros que teme á Jehová, y oye la voz de su siervo? el que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios.
Joel 2:1–3 · RV1909
TOCAD trompeta en Sión, y pregonad en mi santo monte: tiemblen todos los moradores de la tierra; porque viene el día de Jehová, porque está cercano.
1 Samuel 17:34–35 · RV1909
Y David respondió á Saúl: Tu siervo era pastor en las ovejas de su padre, y venía un león, ó un oso, y tomaba algún cordero de la manada,
Hechos 2:19–21 · RV1909
Y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo:
Amós 5:18–20 · RV1909
¡Ay de los que desean el día de Jehová! ¿para qué queréis este día de Jehová? Será de tinieblas, y no luz:
1 Samuel 17:35 · RV1909
Y salía yo tras él, y heríalo, y librábale de su boca: y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y mataba.