Salmo 110:5–6 · RV1909
El Señor á tu diestra herirá á los reyes en el día de su furor.
Ezequiel 20:47 · RV1909
Y dirás al bosque del mediodía: Oye palabra de Jehová: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que yo enciendo en ti fuego, el cual consumirá en ti todo árbol verde, y todo árbol seco: no se apagará la llama del fuego; y s…
Salmo 89:38–45 · RV1909
Mas tú desechaste y menospreciaste á tu ungido; y te has airado con él.
Eclesiastés 3:4 · RV1909
Tiempo de llorar, y tiempo de reir; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;
San Lucas 21:34–35 · RV1909
Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.
Isaías 34:5–6 · RV1909
Porque en los cielos se embriagará mi espada: he aquí que descenderá sobre Edom en juicio, y sobre el pueblo de mi anatema.
Ester 3:15 · RV1909
Y salieron los correos de priesa por mandato del rey, y el edicto fué dado en Susán capital del reino. Y el rey y Amán estaban sentados á beber, y la ciudad de Susán estaba conmovida.
Jeremías 46:4 · RV1909
Uncid caballos, y subid, vosotros los caballeros, y poneos con capacetes; limpiad las lanzas, vestíos de lorigas.
Amós 6:3–7 · RV1909
Vosotros que dilatáis el día malo, y acercáis la silla de iniquidad;
Ezequiel 19:11–14 · RV1909
Y ella tuvo varas fuertes para cetros de señores; y levantóse su estatura por encima entre las ramas, y fué vista en su altura, y con la multitud de sus sarmientos.
Nahum 1:10 · RV1909
Porque como espinas entretegidas, mientras se embriagarán los borrachos, serán consumidos como las estopas llenas de sequedad.
Nahum 3:3 · RV1909
Caballero enhiesto, y resplandor de espada, y resplandor de lanza; y multitud de muertos, y multitud de cadáveres; y de sus cadáveres no habrá fin, y en sus cadáveres tropezarán:
Salmo 89:26–32 · RV1909
El me llamará: Mi padre eres tú, mi Dios, y la roca de mi salud.
Isaías 5:12–14 · RV1909
Y en sus banquetes hay arpas, vihuelas, tamboriles, flautas, y vino; y no miran la obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos.