Proverbios 19:12 · RV1909
Como el bramido del cachorro de león es la ira del rey; y su favor como el rocío sobre la hierba.
Proverbios 20:2 · RV1909
Como bramido de cachorro de león es el terror del rey: el que lo hace enfurecerse, peca contra su alma.
1 Pedro 3:1 · RV1909
ASIMISMO vosotras, mujeres, sed sujetas á vuestros maridos; para que también los que no creen á la palabra, sean ganados sin palabra por la conversación de sus mujeres,
Deuteronomio 29:20 · RV1909
Jehová no querrá perdonarle; antes humeará luego el furor de Jehová y su celo sobre el tal hombre, y asentaráse sobre él toda maldición escrita en este libro, y Jehová raerá su nombre de debajo del cielo:
Daniel 3:13 · RV1909
Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen á Sadrach, Mesach, y Abed-nego. Al punto fueron traídos estos varones delante del rey.
Éxodo 32:22 · RV1909
Y respondió Aarón: No se enoje mi señor; tú conoces el pueblo, que es inclinado á mal.
Salmo 74:1 · RV1909
Masquil de Asaph. ¿POR qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿por qué ha humeado tu furor contra las ovejas de tu dehesa?
Efesios 5:22 · RV1909
Las casadas estén sujetas á sus propios maridos, como al Señor.
Nahum 1:6 · RV1909
¿Quién permanecerá delante de su ira? ¿y quién quedará en pié en el furor de su enojo? Su ira se derrama como fuego, y por él se hienden las peñas.
Efesios 5:24 · RV1909
Así que, como la iglesia está sujeta á Cristo, así también las casadas lo estén á sus maridos en todo.
Daniel 2:12 · RV1909
Por esto el rey con ira y con grande enojo, mandó que matasen á todos los sabios de Babilonia.
Génesis 3:16 · RV1909
A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera tus dolores y tus preñeces; con dolor parirás los hijos; y á tu marido será tu deseo, y él se enseñoreará de ti.
Salmo 79:5 · RV1909
¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿has de estar airado para siempre? ¿arderá como fuego tu celo?
Éxodo 32:19 · RV1909
Y aconteció, que como llegó él al campo, y vió el becerro y las danzas, enardeciósele la ira á Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y quebrólas al pie del monte.