Eclesiastés 8:8

No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte: y no valen armas en tal guerra; ni la impiedad librará al que la posee.

Reina Valera 1909
Otras traducciones

Versión Biblia Libre

Nadie puede retener el aliento de vida; nadie puede evitar el día en que muera. No hay manera de escapar de esa batalla, ¡y los malvados no se salvarán por su maldad!

En contexto

7Porque no sabe lo que ha de ser; y el cuándo haya de ser, ¿quién se lo enseñará?

9Todo esto he visto, y puesto he mi corazón en todo lo que debajo del sol se hace: hay tiempo en que el hombre se enseñorea del hombre para mal suyo.

Leer Eclesiastés 8