Eclesiastés 4:1

Y TORNÉME yo, y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol: y he aquí las lágrimas de los oprimidos, y sin tener quien los consuele; y la fuerza estaba en la mano de sus opresores, y para ellos no había consolador.

Reina Valera 1909
Otras traducciones

Versión Biblia Libre

Entonces me puse a pensar en todas las formas en que la gente oprime a los demás aquí en la tierra. Miren las lágrimas de los oprimidos: ¡no hay nadie que los consuele! Los poderosos los oprimen, ¡y no hay nadie que los consuele!

En contexto

2Y alabé yo los finados que ya murieron, más que los vivientes que hasta ahora están vivos.

Leer Eclesiastés 4