Efesios 5:15–17 · RV1909
Mirad, pues, cómo andéis avisadamente; no como necios, mas como sabios;
Santiago 3:13 · RV1909
¿Quién es sabio y avisado entre vosotros? muestre por buena conversación sus obras en mansedumbre de sabiduría.
1 Tesalonicenses 4:12 · RV1909
A fin de que andéis honestamente para con los extraños, y no necesitéis de nada.
Santiago 3:17 · RV1909
Mas la sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura, después pacífica, modesta, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, no juzgadora, no fingida.
Romanos 16:19 · RV1909
Porque vuestra obediencia ha venido á ser notoria á todos; así que me gozo de vosotros; mas quiero que seáis sabios en el bien, y simples en el mal.
Colosenses 3:16 · RV1909
La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos á los otros con salmos é himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor.
San Mateo 10:16 · RV1909
He aquí, yo os envío como á ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.
1 Timoteo 3:7 · RV1909
También conviene que tenga buen testimonio de los extraños, porque no caiga en afrenta y en lazo del diablo.
1 Corintios 5:12–13 · RV1909
Porque ¿qué me va á mí en juzgar á los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros á los que están dentro?
Marcos 4:11 · RV1909
Y les dijo: A vosotros es dado saber el misterio del reino de Dios; mas á los que están fuera, por parábolas todas las cosas;
Santiago 1:5 · RV1909
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada.
1 Pedro 3:1 · RV1909
ASIMISMO vosotras, mujeres, sed sujetas á vuestros maridos; para que también los que no creen á la palabra, sean ganados sin palabra por la conversación de sus mujeres,
1 Corintios 14:19–25 · RV1909
Pero en la iglesia más quiero hablar cinco palabras con mi sentido, para que enseñe también á los otros, que diez mil palabras en lengua desconocida.
Salmo 90:12 · RV1909
Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.