Isaías 49:10 · RV1909
No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá á manaderos de aguas.
Salmo 121:6 · RV1909
El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche.
Juan 4:14 · RV1909
Mas el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed: mas el agua que yo le daré, será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
San Mateo 5:6 · RV1909
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán hartos.
Apocalipsis 21:4 · RV1909
Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.
San Lucas 6:21 · RV1909
Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.
Isaías 41:17 · RV1909
Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, que no hay; secóse de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé.
San Lucas 1:53 · RV1909
A los hambrientos hinchió de bienes; y á los ricos envió vacíos.
Isaías 25:4 · RV1909
Porque fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, amparo contra el turbión, sombra contra el calor: porque el ímpetu de los violentos es como turbión contra frontispicio.
Isaías 4:5–6 · RV1909
Y criará Jehová sobre toda la morada del monte de Sión, y sobre los lugares de sus convocaciones, nube y oscuridad de día, y de noche resplandor de fuego que eche llamas: porque sobre toda gloria habrá cobertura.
Isaías 65:13 · RV1909
Por tanto así dijo el Señor Jehová: He aquí que mis siervos comerán, y vosotros tendréis hambre; he aquí que mis siervos beberán, y vosotros tendréis sed; he aquí que mis siervos se alegrarán, y vosotros seréis avergonza…
San Mateo 13:6 · RV1909
Mas en saliendo el sol, se quemó; y secóse, porque no tenía raíz.
Salmo 42:2 · RV1909
Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¡cuándo vendré, y pareceré delante de Dios!
Cantar de los Cantares 1:6 · RV1909
No miréis en que soy morena, porque el sol me miró. Los hijos de mi madre se airaron contra mí, hiciéronme guarda de viñas; y mi viña, que era mía, no guardé.