1 Tesalonicenses 5:2–4 · RV1909
Porque vosotros sabéis bien, que el día del Señor vendrá así como ladrón de noche,
Santiago 4:1–10 · RV1909
¿DE dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No son de vuestras concupiscencias, las cuales combaten en vuestros miembros?
Amós 9:1–4 · RV1909
VI al Señor que estaba sobre el altar, y dijo: Hiere el umbral, y estremézcanse las puertas: y córtales en piezas la cabeza de todos; y el postrero de ellos mataré á cuchillo: no habrá de ellos quien se fugue, ni quien e…
Marcos 13:32–37 · RV1909
Empero de aquel día y de la hora, nadie sabe; ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.
Ezequiel 13:5 · RV1909
No habéis subido á los portillos, ni echasteis vallado en la casa de Israel, estando en la batalla en el día de Jehová.
Isaías 47:3 · RV1909
Descubierta será tu vergüenza, y tu deshonor será visto: tomaré venganza, y no encontraré hombre.
San Lucas 21:3–36 · RV1909
Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que todos:
Amós 5:4–15 · RV1909
Empero así dice Jehová á la casa de Israel: Buscadme, y viviréis;
San Mateo 24:44–25:13 · RV1909
Por tanto, también vosotros estad apercibidos; porque el Hijo del hombre ha de venir á la hora que no pensáis.
San Lucas 14:31–32 · RV1909
¿O cuál rey, habiendo de ir á hacer guerra contra otro rey, sentándose primero no consulta si puede salir al encuentro con diez mil al que viene contra él con veinte mil?
Oseas 13:8 · RV1909
Como oso que ha perdido los hijos los encontraré, y romperé las telas de su corazón, y allí los devoraré como león: bestia del campo los despedazará.
San Mateo 5:25 · RV1909
Concíliate con tu adversario presto, entre tanto que estás con él en el camino; porque no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y seas echado en prisión.
Ezequiel 22:30 · RV1909
Y busqué de ellos hombre que hiciese vallado, y que se pusiese al portillo delante de mí por la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.
Amós 4:2–3 · RV1909
El Señor Jehová juró por su santidad: He aquí, vienen días sobre vosotros en que os llevará en anzuelos, y á vuestros descendientes en barquillos de pescador.