Josué 3:5 · RV1909
Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana entre vosotros maravillas.
Éxodo 16:12 · RV1909
Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel; háblales, diciendo: Entre las dos tardes comeréis carne, y por la mañana os hartaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios.
Ezequiel 37:4 · RV1909
Díjome entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oid palabra de Jehová.
1 Samuel 11:9 · RV1909
Y respondieron á los mensajeros que habían venido: Así diréis á los de Jabes de Galaad: Mañana en calentando el sol, tendréis salvamento. Y vinieron los mensajeros, y declaráronlo á los de Jabes, los cuales se holgaron.
Éxodo 9:5–6 · RV1909
Y Jehová señaló tiempo, diciendo: Mañana hará Jehová esta cosa en la tierra.
Éxodo 14:13 · RV1909
Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estáos quedos, y ved la salud de Jehová, que él hará hoy con vosotros; porque los Egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis.
Salmo 46:5 · RV1909
Dios está en medio de ella; no será conmovida: Dios la ayudará al clarear la mañana.
Éxodo 8:23 · RV1909
Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal.
2 Reyes 20:16 · RV1909
Entonces Isaías dijo á Ezechîas: Oye palabra de Jehová:
Apocalipsis 6:6 · RV1909
Y oí una voz en medio de los cuatro animales, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario: y no hagas daño al vino ni al aceite.
2 Reyes 4:42 · RV1909
Vino entonces un hombre de Baal-salisa, el cual trajo al varón de Dios panes de primicias, veinte panes de cebada, y trigo nuevo en su espiga. Y él dijo: Da á la gente para que coman.
2 Reyes 6:25 · RV1909
Y hubo grande hambre en Samaria, teniendo ellos cerco sobre ella; tanto, que la cabeza de un asno era vendida por ochenta piezas de plata, y la cuarta de un cabo de estiércol de palomas por cinco piezas de plata.
Juan 6:9 · RV1909
Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; ¿mas qué es esto entre tantos?
2 Reyes 7:18–19 · RV1909
Aconteció pues de la manera que el varón de Dios había hablado al rey, diciendo: Dos seah de cebada por un siclo, y el seah de flor de harina será vendido por un siclo mañana á estas horas, á la puerta de Samaria.